Presentándome

Hola, soy Rodolfo E. Cruz Naranjo Quienes me conocen podrían decir que soy peculiar o quizás un poco irreverente, pero buena persona, sin olvidar el respeto y el lado humano. Me apasiona conversar, volver los temas al revés y ante todo aprender día con día, principalmente de las experiencias que otras personas gentilmente me comparten. Esto es una buena combinación para tratar temas e historias de negocios, actualidad, tendencias y liderazgo sin que sea aburrido.

Como a muchos, me ha tocado ganarme el derecho de piso. Desde pequeño trabajé en el negocio familiar, en el cole era parte de los “bombetas” que nunca faltan y al que le gustaba participar de cualquier actividad con el fin de compartir.

Estudié Administración de Empresas y he tenido la oportunidad de completar mi educación con un par de posgrados, aunque he de ser sincero, ha sido en el “frente de batalla” donde, con sudor y lágrimas, he aprendido (o desaprendido) de verdad.

Luego y más importante, he trabajado al lado de personas brillantes, quienes me han permitido sentir gozo en el desarrollo de mis obligaciones al brindarme autonomía, espacio para acercarme a la excelencia y, particularmente, el desarrollo de un amplio sentido de propósito.

Además soy profesor universitario y reaprendí que, una de las mejores escuelas, es la gente cuando se sienta a conversar y comparte de manera desinteresada sobre sus experiencias pasadas y puntos de vista con cancha abierta. Mucho mejor si hay un buen café de por medio.

Por ello, pase adelante. Estamos para que hablemos.

¿Por qué conversar?

¿Y por qué no? Estos tiempos nos tienen medio desconectados del entorno y de la gente; deberíamos detenernos un poco y compartir más.

Por eso es que las ideas geniales no caminan o por qué la idea del millón se convierte en otra del montón.

Nos desarrollamos en un mundo donde las clases magistrales, los estereotipos del éxito y las definiciones tradicionales de liderazgo no alcanzan para encontrar soluciones e inspiración.

Necesitamos reinventarnos:

Hambre voraz por la innovación, más apertura ante las ideas disruptivas, inmersión en quienes nos rodean y atención al impacto de lo que hacemos. Conversando se gana terreno para todo lo anterior, para empaparnos del mundo y construir confianza.

Tener la oportunidad de estar cerca, siendo tan peculiares como queramos ser y decir las cosas tal cual; con una contraparte que, en el mejor de los casos, le terminamos cayendo bien y ganamos su aprecio honesto y sincero, vale la pena.

© Rodolfo Cruz Naranjo 2020