Como arruinar la relación con los colaboradores sin darse cuenta

Liderazgo

Como arruinar la relación con los colaboradores sin darse cuenta

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¡Hola!

En otras ocasiones les he comentado que el trato a las personas (colaboradores) que sirven a las personas (clientes) es el secreto del éxito en el mundo de los negocios, pero a pesar de ello, aún vemos casos en donde a los colaboradores no se les trata como personas y esto afecta la motivación y el compromiso con la empresa.

En mi blog ¿Es realmente usted un líder? conversamos sobre el valor de la cita de Maya Angelou que nos recuerda que “las personas olvidan lo que les hacen, lo que les dicen, pero nunca olvidan cómo les hicieron sentir” y, sin embargo, me sigo sorprendiendo de cómo en la vida real de la gestión de empresas siempre se olvida.

Está demostrado que las emociones y el compromiso están conectados, una persona comprometida es más productiva y leal. Es por ello que debemos tratar bien a la gente, hacerles saber que son importantes, darles el espacio para que se superen y con ello “nos jalen” y no “se jalen”, pero debemos hacerlo con excelencia, es decir, no pensar que somos buenos en ello. Ser bueno no es suficiente y está más cerca de la mediocridad que del otro extremo.

Retener el talento a través de motivación

Hoy las estrategias de reclutamiento y retención de talento deben girar en torno a la influencia que tienen los sentimientos en el compromiso y la motivación de los colaboradores, pero como mencioné líneas arriba, seguimos “metiendo la pata”. Les hacemos pensar a los trabajadores que deben ganarse todo con trabajo duro, pero aún cuando lo hacen, no les mostramos lealtad o respeto por sus esfuerzos.

¡Sos importante!! ¡Sos el alma de la empresa! Y sin embargo, si los resultados económicos no son los esperados nos quitan el café, nos quitan las galletas y nos entregan un lapicero sólo cuando devolvemos el otro sin tinta. Eso no está bien y sólo creará sentimientos de irritación, desinterés y disconformidad.

Las culturas de trabajo que se centran en el castigo cuando algo sale mal sólo pueden crear desmotivación y pesimismo, nadie quiere trabajar en una empresa donde los jefes no saben controlar sus emociones o donde los problemas son más importantes que tratar bien a las personas. A veces se olvida que las pequeñas señales dan mensajes poderosos sobre donde están las prioridades de la empresa.

Revisemos una breve historia que mis alumnos ya han escuchado y que recuerdo con mucho cariño: cuando ingresé hace algunos años a una empresa, al llegar al trabajo en la mañana el oficial de seguridad me recibió con alegría, me dio el buenos días por mi nombre y luego me indicó mi espacio para dejar el auto. Al ingresar al edificio, me recibieron y presentaron con algunos miembros del equipo que habían llegado temprano también. Me guiaron hasta mi oficina (¡la oficina!) donde había ya todo lo requerido para ponerse manos a la obra: lapiceros, cuaderno de notas, computadora sobre el escritorio y otros. Al encender la computadora ya tenía una dirección de correo asignado y ¡WOW!, ya era parte del equipo porque tenía en el inbox como 30 mails. ¿Cómo me sentí? Tan bien que hoy 18 años después ¡lo sigo compartiendo! (Además de que siempre que contratamos a algún nuevo colaborador lo aplicamos).

La motivación es un elemento fundamental en los colaboradores, y en mi humilde opinión, la clave para tener trabajadores comprometidos. Es también uno los determinantes para que el tan ansiado retorno sobre el capital de los accionistas sea bueno. Mantener a los colaboradores motivados no siempre es caro, al contrario de lo que muchas empresas piensan, se motiva desde el corazón.

Cómo construir compromiso en los colaboradores de la empresa

El compromiso va más allá de ser feliz en el trabajo, se demuestra a través de qué tan conectados y dedicados se sienten los colaboradores con su organización y esto les motiva a hacer cada día mejor las cosas, e incide también en su crecimiento personal y profesional. 

Las empresas que se “molestan” en generar espacios de trabajo saludables, escucharlos y darles las herramientas para que puedan hacer un buen trabajo, crean en ellos emociones positivas que inciden en la motivación, la productividad, la satisfacción y el compromiso.

¿Qué cosas podemos hacer para impulsar emociones positivas en las personas que forman parte de nuestras empresas y que tratan con nuestros clientes? ¡Nada del otro mundo! Aquí les dejo 5 ideas que no cuestan dinero:

  1. Sentirse valorado. Hay muchas formas de agradecer el trabajo que hacen nuestros colaboradores, desde expresarlo abiertamente a la persona, hasta ser comprensivos cuando vienen los errores. Si escuchamos lo que es importante para ellos, sabremos cómo mostrarles nuestro agradecimiento y admiración por su trabajo.
  2. Sentirse seguro. Que las personas sientan seguridad y confianza en su trabajo es importante para que puedan desarrollarse de la mejor manera. Si no sienten la confianza para proponer o hacer, no podrán ser proactivos. El temor paraliza.
  3. Motivarles. La motivación trae consigo la inspiración. Los ambientes de trabajo positivos mantienen a las personas enfocadas y creativas.
  4. Celebrar los éxitos. No importa si son grandes o pequeños, debemos encontrar la calma dentro del día a día para apreciar las cosas buenas que cada miembro del equipo ha aportado. Si sólo reaccionamos ante los fracasos estamos enviando un mensaje muy negativo.
  5. Empoderar. Evite el micromanagement, permita a las personas proponer, emprender y equivocarse. Los equipos comprometidos y de alto rendimiento lo son porque no se les pone un techo, sino porque se les anima a explorar nuevas soluciones.

El compromiso es un sentimiento que se construye, a partir de buen trato y respeto, no se puede exigir ni imponer, pero también es fácil que se pierda, si se pierde el norte y olvidamos qué es lo importante: las personas.

Gracias por conversar,

Rodolfo E. Cruz

Comentarios (2)

  • Rodolfo, formidable resumen de lo que toda empresa debe lograr, muy cultivado en empresas de servicio, pero acaso no todas son de servicio, incluso las de manufactura, acaso no tenemos diferentes tipos de clientes: el que nos compra un servicio o producto, el que recibe de nuestra parte algún servicio a lo interno para lograr su cometido; todos, no importa la empresa o puesto, recibimos y brindamos servicio.
    Excelente comentario….vamos siempre por un servicio de calidad y brindado con alegría.
    Gracias

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© Rodolfo Cruz Naranjo 2020