Etiqueta: inspirar

De lo que se trata el liderazgo.

La mayor plaga del momento

¡Hola!

¿Saben qué?… ¡Estoy harto cansado! Por donde quiera que leo me encuentro estadísticas sobre los efectos negativos del mal liderazgo en las empresas y siete mil recetas para ser un mejor líder.

Algunas estadísticas hasta me ponen los pelos de punta. Y lo más grave es que con suerte soy parte del problema.

Cifras sobre el liderazgo que impactan

En México 80% de las empresas no tiene empleados líderes según encuestas de Mercer, firma experta en Recursos Humanos. Solo 2 de cada 10 organizaciones tienen personal listo para ocupar posiciones críticas.

En el Reino Unido, según un estudio publicado en Corporate Rebels, el costo de la mala gerencia es de 84 billones de libras esterlinas. Se incluyen aquellos generados en las personas por el estrés, ansiedad y la mala salud. También el de las empresas por la desmotivación, la caída en la productividad y la alta rotación del talento.

En Estados Unidos las empresas son víctimas de un asombroso robo a mano armada en entrenamiento de su personal. Según el Harvard Business Review, en el país se gastan $160 billones anuales y cerca de $365 billones globalmente fomentando el liderazgo. Y sin embargo, no se alcanza un mejor desempeño organizacional. En términos financieros esto es igual a invertir / botar dinero a cambio de rentabilidad negativa.

Cid Gallup e Inc. nos dicen que el 70% del personal no está comprometido en sus empresas. ¡Que el 49% de las personas aman lo que hacen pero no soportan a sus jefes! ¿Por qué será entonces que no se despiden a a los jefes? Se sabe que 80 de cada 100 empresas en Latinoamérica valoran estrategias de desarrollo del liderazgo, pero solo 40 logran implementar algo.

El 42% de las firmas dijeron que les faltan fondos para desarrollar líderes y 36% indicaron que no es un tema prioritario. Un 14% se declararon imposibilitadas para retener a los líderes una vez que los desarrolla. ¡Apuesto a que estas son las mismas que más se quejan de su pobre desempeño y andan buscando la pomada canaria!

¿De quién es la culpa?

La culpa es de todos nosotros. No estamos dispuestos a pagar el precio para ser líderes. Un líder es una persona íntegra, en equilibrio, que se conoce y se estima. Esto equivale a que tenemos que trabajar en conocernos para serlo.

Todo el dinero que se invierte, la preparación, el tiempo, todos los etcétera posibles no sirven, sino estamos dispuestos a sufrir en conocernos para sacar a la luz nuestros talentos y aplicarlos. Solo pensamos en resultados económicos y se nos olvida lo fundamental: las personas. Admiramos a aquellos que son mejores que nosotros porque sencillamente han sido más disciplinados y rigurosos que nosotros. 

Tratar bien a las personas es la esencia del liderazgo. Richard Branson de Virgin Group y Herb Kelleher, fundador de Southwest, nos recuerdan que lo más importante es tratar a los colaboradores bien, de tal forma que ellos se encarguen de los clientes y estos, a su vez, del flujo de caja y de las utilidades. No entiendo por qué compramos tantos libros para leer sobre algo tan obvio.

De lo que se trata el liderazgo

Sobre esto, ¿qué tienen en común el padre de la administración moderna y el sexto presidente de los Estados Unidos? ¿O la COO de la empresa #76 de la lista 500 de Fortune y un pastor calvinista?

La verdad no mucho… ¡o tal vez sí! Todos ellos sí entienden qué es liderazgo y cuál es su base.

Tratar de explicar en un enunciado, de manera clara y exacta, el significado de liderazgo no es una tarea fácil, más aún de una cualidad tan comentada, estudiada y perseguida pero muy poco desarrollada.

Peter Drucker (1909-2005), conocido como el mayor filósofo de la administración del siglo 20, resume liderazgo en el proceso que le permite al líder tener seguidores. Sin ellos no se puede ser líder. ¡Eso es todo! Es dominar el arte de lo sencillo pero pasando por el proceso: sudar para lograrlo.

John Maxwell, escritor, coach y conferencista que ha escrito más de 80 libros sobre liderazgo (algunos en la lista de best sellers del New York Times) dice que liderazgo es influencia. Significa que tenemos que trabajar buscando ese impacto.

Por su lado, Sheryl Sandberg, actual directora operativa de Facebook, nombrada en las lista de las 25 personas más influyentes en la web y entre las 50 mujeres más poderosas en negocios, nos dice que el liderazgo es hacer a otras personas mejores. Esto como resultado de nuestra presencia, asegurándonos que ese impacto perdure en nuestra ausencia. En otras palabras: es una acción que tendremos que trabajar día a día, todos los días.

Finalmente, don John Quincy Adams, sexto presidente de los EEUU y líder abolicionista, ya lo tenía clarísimo a inicios del siglo 19: “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, a aprender más, a hacer más y ser más, entonces usted es un líder”. Se trata de moverse, actuar y ser ejemplo.

La falta de liderazgo explica todo el sufrimiento en las empresas. Share on X

Liderazgo en un párrafo

Liderar es un verbo que no tiene nada que ver conmigo mismo. Es entregarse a los demás y lograr inspiración. Sencillísimo. ¡No sé por qué tanto drama con este tema! ¿Será que no queremos realmente ser lideres? Es trabajar y sudar hasta que duela para inspirar haciendo lo elemental.

Continuará…

Abrazo afectuoso,

Rodolfo Cruz N.

El autoconocimiento.

¿Es realmente usted un Líder?

¡Hola de nuevo!

Hace pocos días terminamos en la universidad el curso de Liderazgo & Negociación en su modalidad ejecutiva y, como siempre lo hago, traté de enfocar el mensaje en las características esenciales de lo que es y hace un buen líder. Nada más y nada menos. 🙂

Quiero entonces compartirles un breve resumen con las ideas medulares. No se trata de un arte o un secreto elevado, que solo unos pocos pueden comprender y desarrollar, es realmente algo simple pero trascendental en la vida de quienes influenciemos.

La base: el autoconocimiento

Para realmente ser un líder debemos empezar por conocernos al 100% y ante todo entender cuál es nuestro propósito de vida.

Mi mentor me enseño por medio de una gran lectura que todo líder debe ser una buena persona, es decir, alguien que vive de manera íntegra consigo misma y en equilibrio. Se cumple lo que me decía el abuelo: no se puede entregar amor, si no nos amamos primero.

Obtenido este autoconocimiento, tema ya de por sí complicado, debemos saber que ser líder es una decisión y debemos estar dispuestos a pagar el precio de ella. En palabras de John Maxwell, implica un proceso lento de desarrollo donde se avanza día con día, paso a paso, acción por acción.

Es un viaje solitario que puede ser arduo y hasta doloroso. Las relaciones personales no son fáciles, ni con uno mismo, ni con los otros. Más que hacer una tarea para convertirse en líder, se debe aprender, aplicarse, ajustarse, reajustarse, desaprender lo aprendido e iniciar de nuevo.

Poco a poco se desarrolla, paso a paso se crece. No se logra el liderazgo al estilo microondas que solo calienta rápido. Por el contrario, es a fuego lento como se saca la esencia y el mejor sabor.

Ser líder no es lo que pensamos

Debemos reconocer que el liderazgo NO es una posición, es un honor que se nos regala y sobre todo una responsabilidad. No nacemos líderes. Nos hacen líderes otras personas quienes nos siguen y así nos lo permiten, porque hemos tocado sus vidas agregándoles valor y quieren acompañarnos en nuestro viaje, cualquiera que este sea.

Si su propósito es llegar a ser el gerente y obtener los beneficios que el puesto conlleva, ¡suerte! Pero considero que este es un mal enfoque, ya que el liderazgo vale más, es servicio, es entregarse a los demás por una causa más grande que todos nosotros.

Si uno es un gran líder sabe que se alcanza el éxito solamente cuando todos a quienes servimos también lo alcanzan, sabemos que crecemos como personas solamente cuando ellos crecen. Desarrollamos nuestro potencial de liderazgo cuando hacemos de otros mejores personas, como resultado de nuestra presencia y asegurándonos que el impacto perdure en nuestra ausencia.

El líder sirve, servicio es lo que entrega y servidor es lo que es.

El arte de las cosas sencillas

Finalmente, para entrar en acción, debemos entender que liderar es simplemente el arte de practicar cosas sencillas, gestos de sentido común que permiten mejorar y apalancar el autoestima en los demás, su sentido de logro, su autorrealización. ¡Esto es INSPIRAR!

Si creía que iba a recomendarle alguna receta mágica, pues no. A todos nos gusta ser libres y vivir con simpleza es vivir en libertad.

Recordemos, como dijo la gran escritora Maya Angelou, los seres humanos olvidamos lo que nos dicen, olvidamos lo que nos hacen, pero no olvidamos cómo nos hicieron sentir.

Haga sentir importante y bien a los demás con respecto a sí mismos y verá que su influencia (una fuerte definición de liderazgo) aumentará, pero hágalo de manera honesta y sincera.

Abrazo fuerte desde la cafetería.

La razón de ser.

¿Cuál es el objetivo de una empresa?

¡Hola!

Voy a empezar siendo directo: Estoy seguro de que muchos CFO’s (*) están equivocados, muy equivocados. ¿De dónde lo deduzco? De mis vivencias profesionales en el campo de las finanzas y cómo docente del mismo tema. He llegado a la conclusión de que nuestras culturas organizacionales tienen una adicción sistémica al rendimiento y a alcanzar las cifras establecidas.

Puedo asegurar que si preguntáramos cuál es el objetivo de una empresa a un inversionista, un empresario, un gerente o hasta un emprendedor, 80 de cada 100 casos, sino más, responderían que generar riqueza y valor. Se vale hacer el ejercicio para comprobarlo.

El problema no es que lo digan, sino que lo creen y actúan en consecuencia. El talento de la empresa, sus directores, accionistas, y hasta los clientes se ven arrastrados en esa corriente.

Vivimos en una época donde los números (los frío$$$ números) del corto plazo, los indicadores de gestión, el ROE, el ROA, el TIR, el VAN, la utilidad neta y otros tantos, raptaron la mente de muchos, distrayéndolos de lo importante, de lo fundamental: la gente que vive, siente y que les rodea.

Estamos equivocados

Lo que sucede es que, cuando los cosas no van como se desea, el problema que se atiende no es el verdadero problema. ¿Entonces qué pasa? Que hacemos los números, que buscamos aumentar las ventas, que recortamos los costos, pero la solución nunca llega.

La ruta al éxito, sostenible en el largo plazo, es la que nos recuerda Richard Branson de Grupo Virgin:”Las empresas existen para enriquecer la vida y ser una bendición para las personas, sino sencillamente no valen la pena”.

¡¡WOW!! Un cambio radical en la forma de ver las cosas, ¿cierto? La frase dice lo que necesitamos saber sobre la razón de ser de cualquier empresa y no menciona el valor para el accionista.

El valor de una empresa no está en sus activos, su estructuración financiera o el estado de resultados, sino en el sentido de propósito de las personas que trabajan en ella. Share on X

La razón de ser

Los drivers de valor en las organizaciones no están en los activos ni en la estructuración financiera, menos en el estado de resultados. Por el contrario, nacen de un fuerte sentido de propósito con el que todos en la empresa comulguen y vivan.

Están en el desarrollo del liderazgo, en la innovación, en una fuerte cultura organizacional, en tener la gente correcta en el puesto correcto. En la sencillez, en el aprecio a lo esencial y en el entusiasmo que solo podemos sentir cuando auténticamente creemos en el impacto de lo que estamos haciendo. Los intangibles con resultados tangible$$$.

Esto es lo que debería estar de #1 en lo urgente y en lo importante en la agenda de todos. Trabajando en el sentido de propósito, la organización irradia gozo y el cliente lo nota. Como la felicidad es contagiosa y hay coherencia entre quienes decimos ser y quienes somos, los clientes se sienten bien, saben que somos auténticos, se quedan con nosotros y nos acompañan en las buenas y en las no tan buenas.

Apuesto que, si nos enfocamos en esto, los rédito$$ llegarán, no como el fin sino como el resultado de lo que hacemos. El destino será el mismo, pero la ruta será sostenible y placentera.

MBA en Finanzas: Ocúpese de una sola cosa: EL BIENESTAR DE SU GENTE. Promueva que su gente esté feliz para que se ocupe genuinamente de una sola cosa: EL CLIENTE. Y este se ocupará de dos cosas que al CFO le encantan: EL FLUJO DE CAJA Y LOS BENEFICIOS. Es así de sencillo.

Por eso digo, nunca debemos tomarnos las finanzas muy en serio. Lo que sí debemos tomarnos en serio es un buen café.

Saludos.

(*) CFO = Chief Financial Officer = Gerente de Finanzas

004

  • 1
  • 2

© Rodolfo Cruz Naranjo 2024