Etiqueta: lecciones de vida

¿Qué es el miedo y cómo nos afecta?

¿Tiene miedo? ¡Yo también! ¿Qué hacemos?

¡Hola!

Que días estamos pasando ¿verdad? Inimaginables. No nos esperábamos esta pandemia, por lo que son tiempos muy dolorosos e inciertos. Es natural sentirse estresado e inquieto. Los sentimientos que afloran en nuestras mentes y que provocan estragos en nuestros cuerpos de seguro tienen que ver con la angustia. Y ella es la puerta abierta al miedo.

¿Qué es el miedo y cómo nos afecta?

Este (el miedo) se define como una emoción que se caracteriza por una intensa sensación de dolor provocada por el sentimiento de peligro, real o no, presente o futuro (o incluso pasado). Es parte de nuestro arsenal básico de supervivencia que se produce en respuesta a algún estímulo específico y la conducta habitual es huir de él.

Miedo tenemos del hoy y ni que decir del mañana. Este se origina en la incertidumbre, en el no saber que va a pasar en un escenario que cambió nuestra vida de un día para el otro, y que, parece que lo sigue haciendo hora a hora, minuto a minuto. Nos preocupa enfermarnos, perder el trabajo, las noticias nos bombardean con muerte, estadísticas de contagios, recesión económica y para terminar estamos alejados de nuestras familias, amigos y colegas.

El no tener control nos muestra que poca cosa somos y la arrogancia que nos rodeaba. Pensábamos que podíamos hacer y deshacer, y sin embargo un enemigo invisible nos ha mostrado la verdad. Tanto que creíamos saber de la vida, del mundo y ni siquiera nos conocemos, porque de haber sido así esta realidad no nos asustaría y esto nos enoja.

Y ello no es más que la muestra de lo tontos que somos al creernos conocedores y seguros de nuestras capacidades. Por ello, propongo que despertemos nuestros sentidos y seamos muy sensatos. Debemos abrir los ojos y el corazón, y ante todo no dejarnos llevar por la ignorancia y la indiferencia en estos días.

¿Qué hacer entonces? ¡Lo correcto!

Propongo que tomemos aire y nos relajemos un poco. Recordemos que esperar a que se aclaren los nublados del día ha sido una buena estrategia para tomar acciones correctas en muchas otras situaciones.  Ante todo debemos defender la salud y la vida de nuestra familia, nuestros vecinos y amigos. Y con ello estaremos protegiendo la de muchos otros. No es un acto egoísta, es todo lo contrario, es la definición propia del liderazgo: servicio a los demás.

¿Cómo enfrentar el miedo para poder actuar racionalmente y salir adelante?

Con mi poca inteligencia, creo que solamente con fe y esperanza. Y aquí me tomaré una libertad religiosa, que espero que me puedan perdonar quienes no sean católicos, lo hago con el mayor de los respetos hacia todos los credos.

El diccionario de la Real Academia Española define la fe como la creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice. Por otro lado, la cita de Hebreos 11:1 tiene una de las definiciones más bellas que he escuchado: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de los que no se ve”.

El punto es que, sea usted una persona religiosa o no, tenga el credo que tenga, lo correcto es esperar por tiempos mejores. Con certeza llegarán! Reflexione, ore o medite según le parezca mejor, y reconéctese con la esperanza, piense en que todo saldrá bien y encontraremos nuevas formas de vivir una vez que el COVID sea controlado.

Un saludo a la distancia (ya regresarán los tiempos de grandes abrazos),

Rodolfo Cruz Naranjo

No dejemos que crecer signifique olvidar el ser niños.

El Principito: 5 lecciones sobre crecimiento personal

¿Que tal?

El año de 1943 es muy significativo en mi vida. Nace mi madre (QdDg) y es el año en el que se publica por primera vez su obra literaria preferida, “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry, aviador y escritor francés (1900-1944), del que he decidido extraer 5 lecciones sobre crecimiento personal que veremos más adelante. 

Fue incluido dentro de los mejores libros del Siglo XX en Francia, con más de 150 millones de ejemplares vendidos, es sin duda una gran obra cuyos mensajes nos hace recordar lo obtusos que nos vamos volviendo conforme pasan los años.

No dejemos que crecer signifique olvidar el ser niños

Al crecer, de manera extraña vemos e interpretamos las cosas y se nos olvida donde se encuentra lo importante. Es un poco loco, porque con las experiencias y vivencias que los años otorgan, nos alejamos de la felicidad que radica en lo sencillo, por ejemplo aquello con lo que disfrutan los niños.

Hace ya casi 20 años le compré un carro eléctrico de montar a mi hijo y disfrutó sobremanera varias semanas con la caja en la que venía. Moraleja, mejor regalar una caja que un auto eléctrico de montar para pasársela bien.

No deseo hacer un resumen del libro, pueden buscar muchos en la red y, tratándose de un ejemplar corto, sé que disfrutarían la lectura, sin duda les recomiendo hacerla con una cerveza o un buen vino a la mano. Me gustaría entonces compartir 5 lecciones sobre crecimiento personal que nos enseña el libro y listo… espero les reten para pensar diferente y así podamos luego conversar.

El Principito y sus 5 enseñanzas sobre crecimiento personal

  1. Las apariencias engañan. “Solo se ve con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”. La fama, el dinero, la buena vida que vemos en tantos lugares NO deben ser nuestra guía y nuestro destino. Como nos recuerda Mark Manson en su obra “Everything is Fuck” el destino es el fin (la muerte), punto. Por ello el trayecto debe ser lo importante. Siendo así entonces dejémonos de mates y conectemos con la esencia. Que la vida que va de 0 a 100 en menos de seis segundos no nos deje tan exhaustos como para disfrutar.
  2. No hay que pedirle peras al olmo. “Es necesario pedir a cada uno lo que cada uno puede dar”. Una de las circunstancias que más nos hace sufrir en la vida es el desaliento que sentimos cuando los demás no cumplen con nuestras expectativas. Que brutos ¿no? No se puede pedir a los demás lo que no nos pueden dar. Si realizamos esto nuestras relaciones de seguro van a mejorar.
  3. Critícate a tí mismo antes de salir al mundo a hacerlo. “Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio”. El gran liderazgo empieza con un verdadero auto conocimiento, pero les aseguro que por alguna extraña razón son pocos los que dedicamos tiempo a ello. Nosotros somos los más grandes desconocidos para nosotros mismos. Si tienes éxito exterior, pero no tienes éxito interior nunca vas a estar satisfecho, seamos personas con significado.
  4. Entrega lo más valioso a los más valiosos. “Si vienes a las 4 de la tarde comenzaré a ser feliz desde las tres”. Siempre en el aula, espacio que me hace feliz al poder compartir experiencias y contar historias con grandes profesionales, les recuerdo a mis estudiantes que lo único que realmente nos pertenece es nuestro tiempo, por lo que el mejor regalo que podemos hacer a alguien es darles éste. Y quienes lo van a recibir con aprecio son las personas más cercanas, es decir, la familia y unos cuantos amigos.
  5. Abre los ojos! “Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas”. El deseo de tener más nos aleja del disfrute de las pequeñas cosas, de los detalles y con seguridad nos hace olvidar de los grandes logros que hemos alcanzado. Deja de pensar hacia adelante. Disfruta el presente que es lo único que tienes y, ten en el top of mind que tu tiempo es limitado. No lo desaproveches en estupideces.

Podría continuar, pero estas lecciones son más que suficientes. Meditar al atardecer, mirando las estrellas y acariciando a tu perro es un remedio infalible para la vida. ¿Lo haces?

Abrazo grande de alguien que le agradece que me lean!

Rodolfo Cruz Naranjo

¿Qué irán a estudiar?, ¿en qué se desarrollarán?

Un brindis por las nuevas etapas en la vida

¡Hola!

En días pasados me concedieron el honor de hacer el brindis en un baile de graduación de Colegio para un grupo de muchachos y muchachas. Por días estuve pensando qué mensaje podría darles que les inspirara para la nueva etapa de sus vidas que están a punto de comenzar.

Comencé por preguntarme: ¿qué irán a estudiar?, ¿en qué se desarrollarán?, ¿cómo impactarán el mundo que les rodea? ¡Las respuestas solo ellos la sabrán!

Uno de los estudiantes es mi hijo y por esto la experiencia era aún más personal, así que también pensé en todos los padres que, como yo, querían transmitirles consejos valiosos a los suyos. Nosotros los preparamos para la vida, pero el camino lo tendrán que recorrer ellos solos.

Me gustaría compartirles el resultado. Incluye  ideas que hemos conversado en algún momento desde que inició esta aventura (blog), en la que he aprendido mucho y crecido con sus mensajes e ideas:

«Buenas noches queridos Graduandos 2019, familiares presentes & amigos;

Se me ha dado el privilegio de dirigir un mensaje esta noche a estos muchachos y muchachas que salen del Cole y que emprenderán una nueva etapa de su vida.  Estoy seguro de que todos los que estamos aquí les deseamos que les vengan grandes oportunidades de crecimiento, realización y felicidad.

No creo que tenga mucha autoridad para compartirles mensajes de vida, pero con mucho cariño me gustaría transmitirles algunas lecciones aprendidas para disfrutarla. No vengo a desearles éxito en la vida, vengo a desearles una vida plena. El éxito es algo relativo y muy personal.

No quiero extenderme. Lo bueno que tienen las lecciones es que son muy concretas y fáciles de recordar:

  1. Los buenos tiempos son temporales y, los malos también. Og Mandino en su obra “El Vendedor más grande del Mundo” nos recuerda que todo pasa. Si, todo pasa. Así que cuando se puedan reír con la vida, háganlo al 100%. Y cuando las cosas se ponen difíciles, para adelante con fuerza. La vida es una cosa extraña y aunque se esfuercen en preparar una buena hoja de ruta, siempre habrán sorpresas que le añadirán tensión, picardía, dolor y/o felicidad. Tengan presente en esta nueva etapa de vida que los eventos dolorosos no son exclusivos, a los demás también les pasan cosas, por ello cuando alguien los necesite brindénle su tiempo y apoyo. No hay nada más importante que servir a los demás, y recuerden que todo pasa.
  2. Vivan el hoy. Como nos recuerda Lao Tzu, uno de los filósofos más relevantes de la civilización China, si están algo deprimidos es sencillamente que están viviendo en el pasado. Si sufren de ansiedad, es que están viviendo en el futuro. Esfuércense por estar en paz, ubicándose en el presente. Por favor, no dejen de hacer lo importante hoy pensando que lo harán mañana. ¡Con suerte mañana no llega!  Besen y abracen a sus seres queridos y recuérdenles cuanto los aman y que tan importante son para ustedes. Sonrían y hagan el bien.
  3. Ser feliz requiere de esfuerzo y compromiso. No hay que asustarse de no sentirse siempre feliz. Si fuera así, algo extraño estaría sucediendo. Hay días buenos y días malos, y esto es lo natural, la actitud con la que nos enfrentemos a esos momentos hará la diferencia. La búsqueda incesante de la felicidad puede hacernos infelices ya que la misma está allí, frente a sus ojos y nace de uno mismo. Bajen el ritmo y la velocidad, eso les permitirá ver y disfrutar la esencia de las cosas. El camino hacia la felicidad implica lidiar con uno mismo, para tomar el control de la vida. Conózcanse lo más que puedan y por favor, vivan su vida, no la que otros quieran para ustedes.
  4. Distingan lo importante en la vida. Lo realmente valioso son: la familia y los verdaderos amigos. Punto. Repito; la familia y los verdaderos amigos. Creemos que el éxito, el dinero y otras cosas mundanas son importantes. Les aseguro que no es así.

Aprovechen la vida en esta nueva etapa, un día a la vez.

¿Y esta lecciones de vida cómo se aplican? Quizá un pequeño cuento nos ayude:

En un lugar no muy lejano vive el hombre más sabio del mundo. ¡Ciento sesenta y cinco años y nunca se ha equivocado!

En el pueblo donde vive este sabio, habían dos niños que estaban todo el día pensando en qué podían hacer para que el sabio se equivocara al menos una vez. Un día, uno de los dos niños le dijo al otro: ¡Ya lo tengo! Ya sé lo que haremos para que se equivoque:

– Iremos a ver al hombre sabio con un pájaro entre las manos. Sin abrir las manos le preguntaremos si el pájaro está vivo o muerto. Si nos dice que está muerto, abriremos las manos y le mostraremos como vuela; si nos dice que está vivo, lo apretamos con las manos hasta ahogarlo.

El otro niño, después de escuchar aquella proposición, contestó emocionado: ¡Buenísima idea!, ¡de fijo se va!, diga lo que diga estará equivocado.

Los dos niños se fueron entonces a buscar al hombre sabio. Lo vieron con sus ciento sesenta y cinco años caminando despacio y encorvado, con su túnica y su bastón, sus ojos pequeños y su barba blanca. Se acercaron los dos al hombre sabio y le preguntaron:

-“Señor sabio, perdone que le molestemos, queremos hacerle una pregunta. Tenemos un pájaro entre las manos, y queremos que usted nos diga si cree que está vivo o si por el contrario está muerto».

¿Qué contestó el sabio?, ¿cuál fue su respuesta? Los dos niños estaban expectantes mientras el hombre sabio contestó sin dudar: la respuesta está en sus manos.

¡Me encanta este cuento! Lo encuentro fabuloso.

La vida que van a tener hacia adelante depende SÓLO de ustedes. ¡SÓLO de ustedes! Recuerden que la vida es muy simple, no es fácil, pero sí muy simple. Se resume en tres cosas:

  • Decidan qué tipo de persona quieren ser en esta nueva etapa de vida y qué tipo de vida quieren tener.
  • Luchen para conseguirlo y…
  • Háganlo con alegría.

Todos los acá presentes les deseamos lo mejor y por ello brindamos con esperanza y emoción!

¡Salud muchachos!

La vida que construimos depende sólo de nosotros y cómo queramos vivirla. Click To Tweet

Gracias por leerme, me gustaría conocer qué lecciones han aprendido durante sus vidas y así poder crecer y compartirlas.

Rodolfo E. Cruz Naranjo

Vivir la Vida con Sentido.

Sumando minutos

¡Hola!

Hace algunos días celebré un cumpleaños más, sin embargo no fue uno cualquiera; fue aquel donde llegas a la media teja. Como consecuencia y tomando consciencia que ya he avanzado en el 62% de una vida promedio en CR (80 años), me he puesto un poco romántico y caí en cuenta que no es lo mismo “estar aquí” que “vivir” y, cómo me quedan poco menos de 1.560 semanas, lo mejor es hacer lo que sea necesario para que valga la pena sumar minutos a la vida.

Leí una breve historia en un libro de Victor Küppers “Vivir la Vida con Sentido” que me impactó y espero recordarla diariamente.

Un breve resumen: Un viajero llega a un pueblo donde por casualidad ingresa al cementerio local y lee en las lápidas que la gran mayoría de las personas que allí se encuentran habían vivido poco tiempo, menos de diez años tal vez. Todas decían el nombre y el tiempo exacto con los años, meses y días. ¡Niños! pensó. Ello le produjo gran tristeza y conmoción hasta que el cuidador del cementerio que andaba por allí le explicó la razón, misma que, le cambió la perspectiva de vida.

La costumbre en el pueblo era que al cumplir 15 años a cada joven se le entregaba una libreta que siempre portaba consigo y cada vez que disfrutaba intensamente de algo, abría la libreta y anotaba en ella lo disfrutado y el tiempo que duró el gozo. Cuando alguien se moría entonces se abre la libreta y se suma el tiempo disfrutado para escribirlo en su tumba, ya que ese es el tiempo realmente vivido.

WOW WOW WOW! 50 años para abrir los ojos! La vida es sumar minutos que luego llenaran días, meses y años. Entonces voy a hacer que cada minuto sea maravilloso y se pueda apuntar en la libreta y, que los minutos de mierda que no se apuntan sean los menos.

Pero ¿qué es lo que hace que los minutos sean buenos o malos?

Sencillo, tener una buena ACTITUD ante la vida y los acontecimientos que se nos presentan. No controlamos lo que pasa, pero podemos trabajar en cómo reaccionar ante ello.

La vida es sumar minutos que luego llenaran días, meses y años. Hagamos que cada uno valga la pena por lo que nos resta de vida. Click To Tweet

Personalmente espero poder aumentar el ratio de vida / no vida en las horas que me quedan, por ello:

  1. No me quejaré más y entenderé que hay cosas que no puedo cambiar. Me enfocaré en las que sí puedo y estoy claro que tienen que ver solo conmigo mismo.
  2. Sonreiré.
  3. Aprovecharé el tiempo presente al máximo ya que es lo único que tengo. Usualmente pienso que mañana llegará y dejo cosas importantes por hacer… ¿y si no llega? (lo importante es: la familia y los verdaderos amigos. ¡Punto!)
  4. Seré agradecido con la vida.

Suena fácil, pero es un reto diario tremendo. Espero en unos años contarles cómo me fue.

Abrazo afectuoso,

Rodolfo, el de la media teja 😉

¿Cómo construir un mejor futuro? Constrúyalo desde el presente.

¿Cómo construir un mejor futuro?

¡Hola!

Todos nosotros, estoy seguro de ello, deseamos saber cómo construir un mejor futuro. Sin embargo, personalmente creo que es un error, uno muy grande el aferrarse a una idea como esa y hacerla un propósito de vida.

¿Por qué? Sencillo; por estar pensando en el mañana dejamos de vivir el hoy. ¿Quién nos puede asegurar que el mañana llegará?, o mejor dicho, que llegaremos con él.

Hay una cita que se le atribuye a John Lennon que dice algo como esto: “La vida es aquello que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes”. El tiempo es limitado, y aún así, lo perdemos en simplezas.

La vida es muy corta para centrarse demasiado en el futuro y olvidar disfrutar del presente. El futuro se construye desde el hoy. Click To Tweet

No me mal interpreten, no es mi deseo decir que hay que se irresponsables y no actuar para tener condiciones de vida positivas en los años por venir, pero podría ser que el desgaste de energía no reditue como esperamos.

Que el mañana no ahogue los triunfos del hoy

Estoy a punto de cumplir 50 años y la experiencia, golpes tremendos y alguno que otro triunfo, me ha ido ayudando a entender que es lo que importa y cómo construir un mejor futuro. Más joven todo importaba, ahora no es así y el sentido para priorizar sobre lo que es relevante crece. No trabajo tanto entonces en tener un mejor mañana; me concentro en lo importante que puedo hacer hoy.

Hace 30 años me era muy valioso el cómo me veían los demás. Hace 20 me importaba cómo ve veían en el trabajo. Hoy en día no me interesa para nada lo que piensen, porque, no es sustancial. Lo relevante es cómo me veo a mi mismo.

Les recomiendo que en las mañanas cuando se alistan y se ven en el espejo, se vean en el espejo!

Tomen su tiempo y piensen en lo que ven… ante todo revisen si el reflejo es de una persona de bien y qué podemos hacer para mejorar.

¿Cómo construir un mejor futuro? Constrúyalo desde el presente

Pensar a donde se quiere llegar sin hacer nada para llegar es poco productivo. Hacerse viejo no es hacerse mejor, John Maxwell nos dice que no deberíamos celebrar los cumpleaños, deberíamos celebrar el crecimiento y desarrollo que hemos tenido.

Ser más viejos nos lleva a morir, crecer nos lleva a impactar. Mañana no seremos mejores si no nos esforzamos en crecer hoy, evolucionar como personas y tomar conciencia de nuestras acciones.

Entonces, ¿cómo construir un mejor futuro? Bueno, para tener un mejor mañana debemos concentrarnos en el hoy, que es todo lo que tenemos, pero no en el día a día y en las cosas que tenemos que hacer, sino pensar estratégicamente en qué se requiere para llegar a un mejor mañana.

Conocimiento, curiosidad, habilidades blandas, inteligencia emocional, humildad y proactividad, son algunas herramientas que nos ayudarán a salir de nuestra área de confort pero con una hoja de ruta.

¿Algunos tips para construir su mejor versión?

1. CENTRARSE EN LOS DEMÁS, se aprende más de nosotros mismos cuando ayudamos o enseñamos a alguien.

2. SENTIDO CRÍTICO. La conciencia sobre nuestras acciones y decisiones es lo que activa nuestra capacidad de mejorar.

3. ENFOCARSE. No se puede vivir con base en el pasado o en las glorias pasadas, hay que avanzar para crecer. Los días buenos continuarán llegando para aquellos que saben discernir dónde es importante concentrar la energía.

4. CRECER SIGNIFICA CAMBIAR. Quien aspire a ser mejor debe saber que necesita evolucionar, el status quo es enemigo del crecimiento porque no reta, ni permite cuestionar nada.

En la vida debemos aprender y desaprender, buscar nuestra mejor versión en cada etapa y ayudar siempre a los demás. ¿Quiere cambiar? Empiece por ahí, que no hay manera de fallar.

Busquemos una vida significativa.

¿Será que soy feliz?

¡Hola!

Es incómodo cuando nos hacen preguntas difíciles. Yo trato de parecer fuerte y coherente en mis pensamientos y posiciones, pero siempre es posible quedar vulnerable. Por ejemplo, el otro día me preguntaron si había algo más en la vida que ser feliz. ¡WOW! ¡Por lo más grande! ¡Qué pregunta!

Estoy llegando a la media teja y es un buen momento para bajar la velocidad y de verdad contestarme tremenda inquietud. Tal vez a usted le convenga como a mí.

Nosotros, los que nos sentimos orgullosos de conocer el mundo, somos unos desconocidos para nosotros mismos/Friedrich Nietzche. Click To Tweet

Me apoyé en lecturas varias, pensamientos conmigo mismo y hasta videos en la red. Una conferencia de TED de Emily Esfahani del 2017 me aclaró mucho. Entonces, quiero compartirles algunos de los principales mensajes que recopilé.

Identifiquemos el origen del vacío personal

Primero debemos entender que perseguir la felicidad puede hacernos más bien infelices. Nos angustiamos y hasta nos desesperamos cuando, a pesar de miles de bendiciones, no nos sentimos llenos. Ese vacío se origina en algo más. Es la falta de sentido y significado en la vida.

Siendo esto así, hay que darle “vuelta a la tortilla” y buscar sentido a la vida para alcanzar momentos de felicidad. El significado es el pertenecer, servir a los demás y desarrollar lo mejor que podamos de nosotros mismos.

Busquemos una vida significativa

Para tener una vida significativa debemos:

  1. Desarrollar un sentido amplio de pertenencia. Lo cual es estar en relaciones positivas, donde seamos valorados por lo que somos verdaderamente. Esta pertenencia viene del amor.
  2. Tener un propósito. Esto tiene que ver más con lo que damos que con lo que deseamos o queremos. La clave del propósito es usar nuestras fortalezas (que en muchas ocasiones desconocemos) para servir a los demás. Es el liderazgo basado en el servicio.
  3. Ir más allá de nosotros mismos. Esto quiere decir trascender. Cuando escribo en mi blog deseo dejar algo, al menos una idea en alguien que aporte a su vida. Entonces, cada cosa que hacemos debe servir a un propósito, buscar un legado.
  4. Conocer nuestra historia. La historia que nos contamos sobre nosotros mismos. Esto nos permite tener claridad de dónde venimos, por qué somos lo que somos y hasta dónde podemos llegar si seguimos el rumbo o si lo cambiamos. La vida no es solo una lista de eventos que suceden por alguna fuerza mágica del destino. Por lo tanto, nosotros somos los dueños y los protagonistas. ¡Podemos editarla, copiarla, interpretarla y hasta cambiarla!

Encontremos nuestro sentido

La felicidad va y viene, el sentido perdura. Entonces, trabajemos para vivir una vida significativa que nos permita amar y pertenecer.

Busquemos ir más allá de nosotros mismos. Construyamos ese propósito que nos dé fuerza cuando las cosas se pongan difíciles y nos permita dejar nuestro legado.

¡Abrazo afectuoso!

Rodolfo Cruz Naranjo

¿Tiene un sueño que sea inspirador y que le infunda energía a su mente?

Dígame qué sueña

¡Hola!

¿Tiene un sueño que sea inspirador y que le infunda energía a su mente? ¿Un sueño que le lleve a hacer todo lo que esté a su alcance (y más) para lograrlo? Yo sí. Sin embargo, durante mucho tiempo y como la mayoría de las personas, no tenía idea de cómo alcanzarlo.

Más aún, debo reconocer que muchas veces me costaba reconocer mi sueño. Según John Maxwell, hay 5 razones que lo explican:

  1. Nos hemos dejado desalentar por otras personas. Personas a las que les incomoda el éxito ajeno, ya sea por inseguridad o por incapacidad. Hacen lo imposible por transmitirnos esos mismos estados emocionales. El problema es que les abrimos las puertas.
  2. El peso del pasado no nos deja avanzar. La vida nos trae desilusiones y dolor. Si les damos mucha importancia se vuelven dañinas. Debemos entender que el día de ayer terminó cuando nos dormimos.
  3. No buscamos la excelencia con ahínco. Por ende, nos sentimos a gusto siendo promedio. Mauren Dowd dice que desde el instante en el cual nos conformamos con recibir menos de lo que nos merecemos, recibimos menos aún de aquello con lo que nos habríamos conformado. Hay que superar al promedio.
  4. No tenemos la confianza necesaria. Eso es lo que separa a los que sueñan y persiguen su sueños, de los que no lo hacen.
  5. Algunos no tenemos siquiera la imaginación para soñar. Hay que SOÑAR para descubrir el sueño. Es así de sencillo y de difícil.
El hombre más pobre no es aquel que no tiene un centavo, es aquel que no tiene un sueño. Click To Tweet

Vencer los obstáculos

Ahora que sabemos los obstáculos que debemos superar para lograr nuestros sueños, hay una serie de pasos para alcanzar altas probabilidades de logro. Por ejemplo:

  1. Entender si el sueño es mi sueño o es el sueño de otros. No debemos vivir la vida que otros desean para nosotros, aunque existan las mejores intenciones. Es mi vida, es mi sueño, es mi responsabilidad.
  2. Determinar si tengo una claridad amplia de mi sueño. Debemos cuestionarnos si nuestro sueño es lo suficientemente grande como para entregarle toda la pasión que tenemos.
  3. Decidir si estoy dispuesto a pagar el precio de mi sueño.

Calcular el precio del sueño

Si no sabemos el precio de nuestro sueño, no sabremos realmente cuánto nos va a costar. En ese escenario, es muy probable que no lo alcancemos.

Los sueños son un asunto personal y los sacrificios que se deben hacer para cumplirlos también. Soñar es gratis, pero el viaje que debemos hacer para alcanzar los sueños no.

Comencemos por vencer los temores. No nos podemos dejar influenciar por las críticas que recibamos, ni siquiera las de nuestros seres queridos. Debemos tener presente que la dureza del trayecto nos puede agotar.

Mark Manson, en su libro “El sutil arte de que te importe un carajo”, nos explica realmente cuál es el problema con los sueños. Él nos cuenta que siempre quiso ser una estrella del rock. Le fascinaba la música, tenía habilidades. Sin embargo nunca lo logró y tuvo que meditar muchos meses para entender la razón.

Sencillo: ¡realmente no lo deseaba! Estaba enamorado del resultado, pero para nada del proceso. Del largo proceso para alcanzar la cima y su sueño: ver estadios a reventar con miles de personas que querían verle. Le tomó mucho tiempo descubrir que no quería subir a la cima. Lo único que le importaba era la imagen de estar en ella.

Que no le pase a usted

Si usted quiere “llenar estadios y escuchar a la gente vibrando por usted”, no debe desmayar. Si aún no ha empezado a subir a la cima, recuerde que nunca es demasiado tarde para perseguir su sueño.

El hombre más pobre no es aquel que no tiene ni un cinco. Es el que no tiene un sueño. ¡Espero que usted tenga uno!

Abrazo afectuoso,

Rodolfo Cruz Naranjo

Cuatro enseñanzas que la vida me ha dado

Para tí hijo, con cariño

¡Hola!

Como cualquier persona que vive y que tiene la bendición de sumar experiencias a sus años, siempre llega un momento en el que sentimos que tenemos libertad para compartir ideas como resultado precisamente de haber vivido.

Creo que me ha llegado ese momento. No me considero poseedor de tan siquiera una pizca de sabiduría, pero quiero mencionar algunas breves lecciones aprendidas.

Aprendizajes hay en todo evento de la vida, pero algunos se revelan años después. Cuando era joven discutía mucho con mi madre porque para mí “ella no sabía y no me entendía”. Esa era mi visión de vida de ese entonces. Claramente me comportaba como un “imbécil”.

Nos cuesta mucho escuchar el consejo amable de los mayores cuando somos jóvenes. Aunque no los tomemos en cuenta por nuestra inmadurez, conviene escucharles. El tiempo dirá y nos mostrará si eran de valor.

Cuatro enseñanzas que la vida me ha dado

1. Nuestros buenos tiempos son temporales y los malos, también. Una persona muy cercana tenía autores “preferidos” y claramente se esforzaba en que yo los leyera. Uno de ellos, Og Mandino, nos recuerda que todo pasa.

Si la vida te da limones, ¡limonada entonces!. Click To Tweet

Así que cuando nos podemos reír con la vida, hagámoslo al 100%. Cuando las cosas se ponen oscuras, pues para adelante con fuerza. La vida es una cosa extraña y aunque nos esforcemos en preparar nuestra hoja de ruta, siempre habrá sorpresas que le ponen picardía, dolor y/o felicidad.

Los eventos dolorosos no son exclusivos nuestros, aunque de esa forma lo creamos. Les aseguro que, en ese sentido, no somos tan importantes.

2. Debemos vivir el hoy. Como nos recuerda Lao Tzu, uno de los filósofos más relevantes de la civilización china, si estamos algo deprimidos es sencillamente que estamos viviendo en el pasado. Si sufrimos de ansiedad es que estamos viviendo en el futuro. Esforcémonos por estar en paz, ubicándonos en el presente.

Quienes deben tener control de la situación somos nosotros mismos. Daniel Goleman nos recomienda practicar y dominar el arte del autoconocimiento, elemento fundamental de la Inteligencia Emocional, habilidad que debemos y podemos desarrollar. Si desea ojear el libro, haga click aquí, encontrará este y otros recursos.

3. Ser felices requiere un esfuerzo enorme y toma trabajo. No hay que asustarse de no sentirse feliz siempre. Si fuera así, algo extraño estaría sucediendo.

No es sencillo porque implica lidiar nada más y nada menos que con uno mismo, para tomar el control de la vida. Debemos tener una alta autoestima para ser capaces de analizar las partes negativas de los problemas de manera abierta y honesta. Esto nos permitirá mejorar nuestra vida de manera significativa y duradera. Muchas veces traté, por ejemplo, de agradar a otras personas y dejaba de ser yo mismo creyendo que me haría feliz. Sucedió que por fingir no resultó y una mayoría de esas personas no eran tan importantes como creía.

Esto significa de manera sencilla que debemos poner la energía en lo positivo. Este esfuerzo se vuelve un hábito. Pero primero hay que pagar el precio, completar el proceso y saber que los resultados no se obtienen de forma inmediata.

4. Lo importante en la vida, lo realmente importante en la vida, son la familia y unos cuantos amigos. Punto. Estoy parafraseando a Victor Kuppers, quien a su vez lo tomó de Steven Covey. Creemos que el éxito, el dinero y otras cosas mundanas son importantes. Sin embargo…¿qué se va a llevar y quién le va a llorar?

Aproveche la vida

La vida da segundas oportunidades. Si se presentan, aprovéchelas. Se sufre cuando cometemos errores grandes y esos momentos son duros, pero son mensajes que la vida nos entrega para aprender y crecer como personas.

Abrazo fuerte,

Rodolfo.

Comprendamos por qué no somos felices.

Seis razones que nos impiden ser felices

¡Hola!

En nuestros momentos de reflexión siempre analizamos el tema de la felicidad. A veces podemos sentir que no lo somos al 100%, ¿pero por qué? Más allá de la nostalgia que aflora, simplemente parece ser que algo falta y no logramos identificarlo. En este blog conversaremos sobre seis razones que nos impiden ser felices.

Empecemos por las primeras reflexiones. Le sacamos más a la vida de lo que damos, lo que por supuesto que es normal; siempre hay espacio de mejora y la necesidad de hacer más esfuerzos. La mayoría sabemos que el bien que hacemos no siempre representa lo mejor de nosotros.

Muchas veces nos sentimos infelices y no debería ser así. Si estamos vivos tenemos un nuevo día para echar pa’lante. Dado que nuestro estado de ánimo afecta a quienes nos rodean, es nuestra obligación saber por qué no somos felices y trabajar en ello.

Comprendamos por qué no somos felices

Usualmente no somos felices por razones que podemos trabajar. Es importante conocer estas causas para prepararnos de cara al futuro y enfrentarlas:

1. Porque no hemos decidido ser felices. Ser feliz es una decisión. La felicidad es un hábito. Si muchas personas no son felices es porque en primera instancia nunca han decidido serlo. El primer paso es comprometerse con usted mismo a ser feliz. Punto.

2. Porque no aceptamos nuestra abundancia. La mayoría de las personas viven en un mundo de escasez. Piensan que no hay suficiente y que para obtener algo deben quitárselo a otros. Estoy seguro que usted tiene más de lo necesario para vivir. No importa su condición, si al momento en que lee este blog sigue vivo, entonces no le ha faltado lo necesario para vivir. Trabaje con lo bueno y multiplíquelo.

3. Porque somos demasiado exigentes con la vida. Tenemos falsas creencias sobre la vida perfecta. Queremos todo a nuestra manera, porque nos han enseñado erróneamente que tener es felicidad. Aprendamos a disfrutar las cosas sencillas y cotidianas. La magia está en los pequeños detalles. Construyamos nuestro propio concepto de felicidad, según nuestras propias expectativas. 

4. Porque vivimos comparándonos con otros. Compararse con otros es una de las claves de la infelicidad. Es fácil enfocarse en lo que logran. Pero puede que nunca conozcamos el precio que tuvieron que pagar por lo que tienen. La única persona con la que usted debe compararse es usted mismo. La vida es demasiado corta para vivirla a sombras de otras personas.

5. Porque no dejamos atrás el pasado o no dejamos de pensar en el futuro. No piense en lo que usted fue, piense en la persona en la que quiere convertirse. No piense en lo que hizo, piense en lo que puede hacer eso. Enfóquese en estar presente en el aquí y el ahora. Saque de su maletín las piedras innecesarias.

6. Porque creemos falsamente que nos falta algo: Lo único que nos detiene es la creencia de que tiene que ocurrir algo para que seamos felices. En realidad, no tiene que ocurrir nada para que lo seamos. Ya tenemos todas las razones del mundo para ser felices, solo por el hecho de seguir respirando día tras día. 

Comencemos por nosotros mismos

A veces no sabemos identificar los momentos de felicidad y no sabemos si realmente somos felices. El amor es una gran fuente de felicidad. Pero tengamos claridad de que para entregar amor debemos amarnos primero a nosotros mismos. Practique el respeto y la lealtad con la persona que le acompañará cada día de su vida: usted mismo.

Un gran amigo me dio el gran consejo de que para ser un líder e impactar en los demás ante todo debemos ser buenas personas. Una buena persona no es una persona perfecta. Es aquella que se encuentra en equilibrio y acepta la necesidad de un proceso de mejora en todos los ámbitos de su vida.

Las emociones determinan nuestros comportamientos y conductas. Alegría, tristeza, frustración, miedo, ansiedad, envidia, rabia. Son un motor, nos hablan y debemos aprender a escucharlas para saber cómo controlarlas y gestionar nuestra felicidad.

Conociendo las razones por las cuales no somos felices, trabajemos fuerte en evitarlas. No hay nada mejor que una persona en equilibrio, feliz con lo que tiene y capaz de morirse de risa todos los días.

¡Abrazooote!

Rodolfo E. Cruz

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© Rodolfo Cruz Naranjo 2022